Todos los días, caminando a la Escuela para los Estudiantes Extranjeros, cruzo el Parque Juárez.
El parque se sitúa en una meseta ubicada en el
centro de la ciudad, al lado de que se encuentran el palacio del estado y la catedral.
Al subir las escalinatas, puedes ver el paisaje de toda la ciudad, especialmente en un día despejado.
El parque está rodeado de araucarias lozanas, como un jardín central de la ciudad. En el parque hay unas fuentes De bronce, alrededor de las cuales se ven con frecuencia muchas palomas andando buscando sus alimentos, sin tener miedo a las personas pasando por su lado.
En mi regreso a casa, a las 8 de la tarde, el parque presenta una vista maravillosa con las luces de distintos colores. Los juguetes y globos que se venden son los favoritos para los niños, que siempre piden a sus padres que le compren uno. Los estudiantes que acaban de salir de la clase pasean por aquí, compran un elote y discuten las tareas de hoy. Los mayores prefieren sentarse en los bancos tranquilamente, disfrutando la animación de la ciudad.
Los fines de semana, suelo dar un paseo por el parque sola. A veces me siento en las sillas viendo la presentación de los payasos junto con los niños y sus padres. En este momento, siempre pienso en mis padres y amigos en China.